La luna reina el cielo taciturno
Con misteriosa luz robada,
Que convierte en suya.
Y yo la miro distante,
Y a veces los recuerdos
Lapidan mi alma
Soy del ayer, del pasado, de lejos.
Siento extraño.
Yertas pasiones me dominan solitaria.
Caigo recto, subo sin cesar.
Olvido mi nombre, me confundo
Entre los Otros.
Creo que lloro, pero sin llorar.
Y no sé el porqué de todos
Mis dolores.
Cuando el astro diurno
Se apodera de la Tierra
Soy otra, cambio, me despojo
De todos mis rumores.
Soy del mañana, del futuro, de la vida.
Recuerdo mi nombre, río, me libero.
(Pero, cuando el negro telón cae
Y me somete,
Pertenezco a la luna
Y a sus lágrimas brillantes).




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